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Preguntas frecuentes sobre psicología

Todo lo que necesitas saber antes de agendar tu consulta

¿En qué se diferencia un psicólogo de un psiquiatra?
El psicólogo tiene formación en psicología y aplica terapia hablada, sin recetar medicamentos. El psiquiatra es médico con especialidad, puede diagnosticar enfermedades mentales y prescribir fármacos. Muchas veces trabajan en conjunto: el psiquiatra ajusta medicación y el psicólogo acompaña con psicoterapia.
¿Cuánto dura una terapia psicológica?
Depende del motivo: terapias breves focalizadas pueden resolverse en 8 a 12 sesiones. Procesos de mayor profundidad van de 6 meses a más de un año. La frecuencia habitual es semanal al inicio y puede espaciarse a quincenal según avance.
¿Cuánto cuesta una sesión de psicología?
Una sesión particular con psicólogo clínico en Santiago suele costar entre $30.000 y $55.000. Isapres cubren parcialmente con copago de $8.000 a $20.000 según el plan. Existen también modalidades online y universidades con atención supervisada a precios más bajos.
¿Cómo sé si necesito ir al psicólogo?
Algunos indicadores: sensación persistente de tristeza o ansiedad, dificultad para dormir o concentrarte, problemas en relaciones personales, pérdida de interés en cosas que antes disfrutabas, crisis emocionales recurrentes, o simplemente sentir que necesitas una mirada externa para procesar algo. No hay un problema "lo suficientemente grande" para justificar ir: cualquier malestar es válido.
¿Funciona la terapia por videollamada?
Sí. Diversos estudios muestran que la psicoterapia online tiene efectividad comparable a la presencial para la mayoría de los motivos de consulta (ansiedad, depresión leve a moderada, estrés, problemas de pareja). Para crisis agudas, trastornos severos o primeras sesiones, algunos terapeutas prefieren evaluación presencial inicial.
¿Qué es la terapia cognitivo-conductual?
Es un enfoque estructurado y basado en evidencia que trabaja cómo los pensamientos, emociones y conductas se influyen entre sí. Es especialmente efectiva para ansiedad, depresión, fobias, trastornos alimentarios y TOC. Suele ser más breve que otros enfoques y con tareas entre sesiones.