Embarazo gemelar ¿Síndrome de transfusión feto fetal asociado?
La Dra. Á. Canales señala que los embarazos gemelares van en aumento por tratamientos de fertilidad y conllevan mayores riesgos, dividiéndose según si comparten placenta o saco amniótico. El tipo monocorial-biamniótico puede complicarse con el síndrome de transfusión feto-fetal, donde conexiones vasculares anómalas distribuyen mal la sangre, causando hipoxia en un bebé y falla cardiaca en el otro, lo que exige un estricto control prenatal con estudio doppler.
Los cuidados prenatales son una medida obligatoria para garantizar el sano desarrollo de la gestación, aunque un embarazo no representa una enfermedad o una discapacidad, una futura madre debe adaptarse a cuidados especiales durante este período de la vida.
De cada 100 o incluso de cada 80 embarazos, uno será gemelar, es decir, se gestará más de un bebé en el mismo útero. La incidencia de embarazos múltiples ha venido aumentando en los últimos años a causa del incremento de métodos de fertilización en la mujer. Afirma la doctora Ángela Canales.
Existen tres tipos de embarazos gemelares:
- Bicorial – biamniótico: es cuando cada bebé se desarrolla en su propio saco amniótico y su propia placenta.
- Monocorial – biamniótico: en este, los bebés comparten la placenta, pero cada uno posee su propio saco amniótico.
- Monocorial – monoamniótico: en este caso lo bebés comparten la placenta y el saco amniótico, es mucho menos común.
Un embarazo gemelar no solo multiplica el número de bebés, sino también los posibles riesgos. Específicamente el embarazo Monocorial – biamniótico, se presenta en un tercio de los embarazos múltiples y se da por la división de un óvulo fecundado por un solo espermatozoide, por ende, los cigotos comparten la misma carga genética. En este caso nacen gemelos idénticos.
Síndrome de transfusión feto fetal
La complicación más común que se presenta en este tipo de embarazo es el síndrome de transfusión feto fetal y sin el debido cuidado puede llegar a causar la muerte de ambos bebés.
El control prenatal de un embarazo gemelar debe ser estricto a fin de evitar anomalías como esta.
En el embarazo Monocorial – biamniótico, los bebés comparten la placenta, esta debe sustentar el desarrollo de ambos fetos. En ocasiones se forman conexiones anómalas en venas y arterias, ocasionando que el flujo sanguíneo se distribuya más hacia un bebé que hacia el otro.
Con este síndrome, un bebé (el donante) transfiere sangre al otro (el receptor). El donante recibe menor cantidad de sangre, esto afecta el crecimiento, la orina y la cantidad de líquido amniótico, por ende puede sufrir hipoxia (falta de oxígeno).
Por su parte, el receptor, recibe sangre en exceso por los cual crece más, orina mucho y produce más líquido amniótico; sin embargo, el exceso de sangre obliga al corazón a trabajar más de lo normal, lo que ocasiona una falla cardiaca.
Para controlar esta y otras anomalías asociadas al embarazo gemelar, el control prenatal se realiza varias veces al mes y se aplica constantemente el estudio con doppler a fin de hacer seguimiento estricto al flujo sanguíneo.
Este contenido es informativo y no reemplaza una consulta con un profesional de la salud. Ante una urgencia, acude al servicio de urgencias más cercano.